Viaje a Italia, un proyecto que crece e identifica

Estas palabras reúnen las voces, las emociones, las impresiones, las sensaciones y las miradas de nuestros estudiantes de quinto año tras su inolvidable viaje de estudio a Italia en mayo de 2026.

A través de relatos, reflexiones, poemas y postales cotidianas, estos escritos buscan dar cuenta de la experiencia total, en un recorrido que trasciende lo meramente geográfico y se convierte en un mapa íntimo de aprendizajes compartidos, crecimiento y amistad. Las ciudades visitadas, la experiencia de estudio del idioma en su país de origen, la escuela, los profesores y la poesía se combinan en cada relato. Este es un testimonio vivo de una experiencia que ha dejado una huella imborrable en el corazón de nuestros estudiantes, en un viaje que ya es una marca registrada de nuestra querida escuela.

“El viaje a Italia fue una experiencia inolvidable porque pude conocer muchísimos lugares históricos muy importantes, que siempre los veía por fotos o en los documentales, y gracias a este viaje los pude conocer en persona. Además, durante la semana teníamos que ir a la escuela, en la que los cursos estaban divididos por nivel, y éramos 15 por salón, lo que nos permitió tener un aprendizaje más personalizado y rápido. Lo que más me gustó del viaje fue aprender tradiciones, expresiones y costumbres italianas, algunas que conocía previamente por mi familia y otras nuevas, que me hicieron reconectar con mis parientes italianos e hicieron que la cultura me guste más. Incluso hablé con personas con las que en la escuela no tenía contacto e hice nuevas amistades. En conclusión, fue una experiencia inolvidable, 100% recomendable y que la repetiría mil veces”. Lucía Sotes de Orellana

 

“En este viaje me ha transformado internamente debido a la lejanía de mi casa, de mis seres queridos, todo lo conocido, prácticamente, para ir a otra ciudad, otra nación, otro continente, otra lengua; además de estar en nuevos lugares, con un nuevo huso horario y convivir con personas aunque ya conocidas, a quienes conocí mejor en Italia. Algunas de las sensaciones que sentí mayormente fueron la felicidad,la sorpresa y un poco de nostalgia, mayormente cerca del final del recorrido. Algo que sonó mucho en mi cabeza fue un disco que me acompañó durante todo este gran viaje: “Viaggio Senza Vento” de Timoria.

Algo que me quedará de todo esto son las imágenes de las ciudades desde Roma hasta Gubbio con sus estilos medievales, las vistas de las albas del mismo e inclusive el verso que he creado durante el mismo sobre las vistas de las ciudades. En definitiva ha sido una gran experiencia irrepetible. Esteban Rubina

 

Amigo del Infinito

Encontrabame solitario

Varado en patria ajena

Ante el resplandor vespertino

 

Tal si fuese un corsario

Reprimo esta pena

Con pensamientos repentinos

 

En cuanto a este desarrollo

A gusto, tendido en mi cama

Visitabame algo familiar

Sintiendose en la ventana

Reconfortante por un millar

 

Anonadado, a paso de hombre me acerco

Contemplando el eufórico destello

Sin importarme, permanezco terco

Decir nada es llamarlo absolutamente bello

 

Aquello que mutuamente interactúa

Vívidas luces, hablando encima de la otra

Junto allá arriba, donde se sitúa

Mi amigo mas fiel

 

Incentivando la felicidad pura

Pensando que le fallé

Como si me rozase una púa

Me eriza la piel

 

Tanto que me brindaste

Y tan poco que devolví

Pero escucho “No te preocupes,

lo importante es vivir”

 

Despreocupado, me relajo al borde

Sabiendo que no pedís nada a cambio

Y con solo saber, estoy acorde

Que tu perdón es muy amplio

 

Y te conformaste hablándole

A la ciudad del infinito

A todas las luces intermitentes

Lograste conseguir un hito

El de hacerme sonreír.

Mateo Gauto

 

“El viaje a Italia fue una aventura increíble y la mejor experiencia que tuve. Fue un mes que disfruté al máximo y fui muy feliz. Lo esperé tanto tiempo y no podía creer que lo estaba viviendo.

En mi opinión, al viaje te lo hace la compañía. Me gustó mucho estar siempre con mis amigos, tener planes todos los días, el clima y  conocer tantos nuevos lugares.

La convivencia en mi caso fue muy buena, me hice más cercana con otras personas que creía que no me iba a relacionar. El viaje me sirvió mucho para distraerme y no pensar en cosas malas, fue como si estuviera viviendo una realidad totalmente paralela a la de Santa Fe.

Mis días favoritos, sin duda, fueron los tres primeros en Roma. La primera noche fue increíble porque estábamos todos muy emocionados. Roma es una ciudad hermosa: en cada lugar había un monumento increíble. El más lindo y el que más me sorprendió fue la Fontana Di Trevi, porque resultó ser mucho más grande de lo que se ve en las fotos y mucho más hermosa.

Me hubiera gustado no tener tantos días de shopping, porque ya te cansaba  y más días de playa porque la pasamos muy lindo. Recanati es precioso, me encantó quedarnos ahí y salir a caminar y ver el paisaje. Fue un mes muy lindo que voy a recordar por siempre en mi corazón”.  Sara Bachetta.

 

“Mi viaje por Italia fue un sueño cumplido, especialmente porque nos enfocamos en recorrer sus ciudades más importantes. Empezamos la aventura en Roma, donde nos dedicamos a caminar entre ruinas imperiales, me quedé sin palabras frente a lo imponente que fue el Coliseo y, por supuesto, cumplí con el ritual de tirar mi moneda en la Fontana di Trevi. De ahí nos subimos al transporte que nos llevaría a Florencia, una ciudad que me pareció un museo al aire libre; allí cruzamos el Ponte Vecchio, me maravillé con la impresionante cúpula del Duomo. Tras maravillarme con el arte florentino y navegar por los románticos canales de Venecia, decidimos cambiar el ritmo urbano por una parada final inolvidable.El cierre perfecto de nuestra ruta fue Asís, un lugar mágico en el corazón de Umbría que nos recibió con su paz medieval y sus calles empedradas de piedra blanca y rosa. Allí dejamos atrás las grandes multitudes para caminar con calma hasta la Basílica de San Francisco, donde me quedé impresionado con los frescos de Giotto y la energía espiritual que se respira en cada rincón. En este destino final no solo disfruté de las vistas espectaculares del valle, sino que aproveché para despedirme de la gastronomía italiana. Regresé a casa con la maleta llena de recuerdos y la firme creencia de que una parte de mi corazón se quedó para siempre en Italia”. Santino Comas.

“Los primeros días del mes fuimos a Roma, nunca voy a olvidar que fueron los mejores días y me animo a decir que los mejores momentos del viaje. Salimos del Foro Romano con mis amigas y llegamos afuera del coliseo, allí estaba una chica cantando sara perché ti amo. Con mis amigas empezamos a saltar y cantar, no pude ser más feliz. Me cayeron lágrimas de felicidad y a la vez de nostalgia por estar viviendo algo que nunca más vamos a vivir, ese momento quedó guardado en mi corazón para siempre.

Los días restantes del viaje disfruté, lloré, me enojé y, sobre todo, fui feliz. Nunca más vivir un viaje así todos juntos. Desde que somos chiquitos nos apoyamos en el hombro del otro, y el viaje fue eso que un poco se había perdido en los años, volver a conectar y encontrarnos todos juntos, fue un viaje inolvidable y cada momento, sentimiento, experiencia y recorrido me lo llevo conmigo siempre.

De eso se trató: de entender que no es para siempre y que hay que vivir cada momento con felicidad, cada momento es uno menos, así que fue hermoso compartir y vivir algo que espere desde la primaria, siempre en mi corazón”. Agostina Arredondo.

 

El viaje a Italia fue el que más me marcó, ya que es el último que hice con la gente que vengo compartiendo desde que tengo memoria. Durante este viaje hablé con compañeros que nunca había hablado y volví a tener relación con otros que la había perdido. Compartimos muchos recuerdos divertidos, graciosos que nos vamos a acordar siempre y también algunos tristes en donde estuvimos juntos apoyándonos.

Siento que este viaje va a ser inolvidable para todos porque además de conocer ciudades lindas,compartir momentos juntos,aprendimos a convivir con otros y vivir sin nuestros papás. Ahora lo único que quedan son las mil fotos que sacamos y los recuerdos de los hermosos momentos que vivimos. Ojalá se puedan repetir”. Agustina De Lisa.

 

Estoy en la ciudad

Donde los niveos

Y viejos montes

Se asoman al oeste

Y la mar

Bella y azul

Se ve al este

En el horizonte

Donde el fulgor

de nuestro sol

Se hace eterno

Inclusive infinito

Es un lugar tan bello

Que parece soñado

O de otro espacio

La misma da

Una sensación

De la mayor extrañeza

Una hermosa…

Hogares del medioevo

Calles de piedra raras

Pasear por acá

Da la extrañeza

Una torre en la plaza

Con una bandera

Vieja y desgarrada

Es un lugar tan bello

Que parece soñado

O de otro espacio

Es la ciudad infinita

Desde sus montañas

Hasta el azul del mar. Esteban Rubina.

 

“Un  viaje que me hizo crecer en todos los aspectos. Viviendo en un país totalmente desconocido, lejos de mi familia, pero aprendiendo a convivir con mis mejores amigas; que sin duda me dejaron costumbres y valores que me ayudaron a expandirme como persona.

Es una experiencia única de la cual me siento muy agradecida, porque me abrió la cabeza ver y vivir una realidad totalmente distinta a la que experimentaba en mi día a día. Ahora es cuando me doy cuenta todo lo que me dejó este viaje; ya que todo allá pasaba tan rápido, que me era imposible parar a pensar la locura que estaba viviendo y sin darme cuenta maduré y ahora siento que manejo las cosas de una forma muy distinta a como solía manejarlas antes.

Ver los enormes monumentos y su historia detrás de ellos. Recorrer las calles vacías de Recanati, las charlas con mis amigas en el atardecer y escuchar la música callejera en los rincones de Roma son recuerdos que se quedarán en una parte muy especial de mi corazón, además de las innumerables anécdotas que recordaré con tanto amor.

Viví algo tan profundo y único en Italia, tanto que ahora se siente como una segunda casa y sé con certeza que voy a volver”.  Sofía De la Peña.

 

Voy a hacer énfasis en un texto que fue el que más me gustó, y el que más me puse a reflexionar, el cual, fue el último, en este habla sobre una flor, que se puede encontrar en zonas donde hay volcanes. Y el autor hace referencia que la flor es como la vida y que hay que empezar a aceptar lo que el destino va a ser, ese destino y ese aceptar es el volcán ya que la flor no tiene una forma de escapar y aun así va a “aceptar” su destino, que va a ser morir.

Y lo relacioné con mi vida y con imaginarme como esa flor, esa flor que no tiene más que aceptar el destino y yo me cuestiono, no hay cierto destino del que se habla. O yo lo creo así, porque en sí nunca se va a saber que va a pasar, y pude ser que en algún momento nos vamos a morir, pero yo creo que es lindo pensar o tener esa fe de que algo va a cambiar y  no solo por el hecho de que, “en algún momento moriremos”, si no también luchar por ese final y no solo aceptarlo y decir esto es lo que va a pasar y punto, es cuestionarlo, debatirlo, no para encontrar una respuesta es para poder elegir que quiero para mí.

También lo pienso no solo por la vida o la muerte si no también por el día de mañana, ¿qué voy a estudiar? ¿de qué voy a trabajar?¿dónde voy a estudiar?, es tener esa posibilidad de analizar cuál va a ser mi futuro y poder construirlo yo y no “el destino”. Valentina Márquez.

“El viaje a Italia fue una experiencia muy linda, que disfruté mucho. Nos quedamos alojados en Recanati, un lugar tranquilo y agradable desde donde pude conocer diferentes sitios, con un paisaje hermoso con montañas y una vegetación bellísima. Uno de los lugares que más me gustó fue Venecia. Disfruté recorrer sus calles, cruzar sus puentes y ver los canales que hacen que la ciudad sea tan especial. También me encantó pasear por las plazas, probar comidas típicas italianas y conocer parte de su cultura e historia. Lo que más disfruté del viaje fue compartir tiempo con mis amigos, descubrir lugares nuevos y vivir experiencias diferentes. Sin duda, fue un viaje inolvidable que me dejó recuerdos muy lindos, que me van a durar para siempre y muchas ganas de volver a Italia algún día”. Lorenzo Modelli

“El viaje a Italia fue una experiencia maravillosa, llena de aprendizajes, emociones y momentos inolvidables. Desde el primer momento se sentía la emoción de todos; un entusiasmo tan grande que llegaba a ser contagioso. Incluso hoy, cuando recuerdo ese viaje, vuelven a mi mente las ansias que tenía por llegar y conocer esos lugares que durante tanto tiempo había visto solamente a través de una pantalla. Una de las cosas más lindas fue poder compartir esta experiencia con tantas personas especiales. Desde el equipo de profesores, que nos acompañó y dio lo mejor de sí en cada momento, hasta mis amigas y compañeros. Incluso con algunos de ellos no tenía tanta relación antes de viajar, pero esta experiencia nos ayudó a conocernos mejor. Las excursiones fueron increíbles de principio a fin. Pudimos visitar ciudades y lugares de una belleza impresionante, llenos de historia, arte y cultura. Cada rincón tenía algo especial que admirar, y muchas veces el asombro era tan grande que resultaba difícil encontrar palabras para describirlo. Además, fuimos a clases de italiano, una experiencia extraordinaria que nos permitió no solo mejorar el idioma, sino también acercarnos más a la cultura italiana. Poder aprender el idioma mientras estábamos en el país hizo que cada día fuera una oportunidad para descubrir algo nuevo. Sin duda, este viaje me dejó enseñanzas que van mucho más allá de lo académico. Fue una experiencia única que voy a recordar con mucho cariño y que siempre ocupará un lugar muy grande y especial en mi corazón, y siempre lo voy a recordar como el mejor viaje de la vida”. Bianca Schneider.

 

“El viaje a Italia me cambió en demasiados aspectos. Antes de ir, durante el viaje y luego del viaje fui tres personas distintas. La expectativa, el momento en el que lo viví y los recuerdos son diferentes, excepto el constante sentimiento de agradecimiento que tuve de poder estar viviendo algo así con todos mis compañeros. Si bien hubo diferencias y muchas cosas ahora son diferentes a cuando nos fuimos, me quedo con cada risa, cada dato curioso de las ciudades a las que fuimos, cada lágrima de alegría de no poder entender que yo realmente estaba en Italia con todos mis amigos. Sin dudas guardo cada recuerdo en mi corazón y al recordarlos de vez en cuando lloro, pero no de tristeza, sino de alegría porque entendí que el mundo es muy grande y yo todavía muy pequeña y que este viaje me demostró una fase mía que no conocía, una yo curiosa y ambiciosa por querer ver y recordar cada detalle de todo, una yo que se alejó de su familia y aun así volvió completa. Por esto el viaje a Italia no solo fue un viaje hermoso, sino una gran oportunidad para seguir conociéndome”. Pilar Riba González.

Reflexión sobre la obra y vida del poeta italiano Giacomo Leopardi

Por Matías Gambino

Pienso que Giacomo Leopardi era una mente brillante, totalmente lúcida y consciente que estaba presa y atrapada en un cuerpo que casi no podía moverse a causa de sus condiciones y enfermedades físicas, las que, prácticamente no le permitían moverse y ver el mundo en el que vivía y del que era parte. Pero esto hizo que su mente demuestre su lucidez al desarrollar su imaginación sobre aquello que sus ojos sanos le mantenían cegado. El dolor, la melancolía y hasta inclusive la nostalgia de su vida previa a esta desgracia lo llevaron a expresarse a través del arte literario, plasmando su visión del mundo; algo irónico, ya que era su visión ciega de un mundo que no podía ver.

A pesar de esto, Giacomo continuó con su vida hasta su muerte en 1837, donde dejó plasmado en su poema “La retama”, que aún tenía apego a la vida pese a su estado de salud, mostrando un pequeño chispazo de esperanza en un mundo invisible para él.

Como mencioné anteriormente, Giacomo me parece una persona brillante en una cárcel, siendo esta su propio cuerpo; pero que pese a su pesimismo, no odiaba la vida, sino su condición, y esta primera la perdió muy joven: a sus 38 años, terminando junto a esta sus dolencias. Dejando claro, como dije anteriormente con “La Retama”, que prefería soportar sus dolencias y seguir vivo, que terminen estas con su fallecimiento. Ya por último, quiero resumir el ingenio de Giacomo citando una frase de la que es considerada la última canción de Queen, del año 1997, la cual a su vez es el nombre de la canción: “No one but you, only the good die young”, que traducida al español significa: “Nadie más que tú, sólo los buenos mueren jóvenes”.

“Cómo empezar a describir esta aventura, este recuerdo extraordinario e inolvidable que se va a quedar en mi memoria para siempre. Tan lleno de personas increíbles, de paisajes deslumbrantes e hipnóticos, de monumentos históricos que te dejaban pensando todo el día. Bueno, empecemos por Recanati, la ‘Cittá della poesía’. Podría hablar todo el día de esta hermosa ciudad, de sus paisajes espectaculares,  de sus colinas con el césped que parecía un colchón sobre el que daban ganas de tirarse a contemplar lo hermoso y recargar energías. Podría escribir hojas y hojas porque las experiencias vividas ahí son infinitas, pero para resumir lo que significó Recanati para mí, puedo decir que se sintió como estar en casa, con mis mejores amigas, disfrutando a más no poder.  El resto del viaje fue maravilloso. Esos lugares mágicos, como Venecia, la ciudad más pintoresca y con buena energía de todas, con esos canales infinitos y esas casitas de colores que te hacían sentir en una película. Roma también se llevó gran parte de mi corazón con esas historias impactantes que se llenaban de preguntas y te hacían querer saber más y más. La mejor experiencia definitivamente fue cuando estuvimos todos juntos, repasando cada momento del viaje, como hermanos, contando las experiencias graciosas y riéndonos. Sabíamos que lo habíamos disfrutado al máximo. Este viaje me enseñó tantas cosas: fuimos más independientes, aprendimos a convivir unos con otros y nos volvimos familia”. Pilar Tosello.

“Siento que antes de ir al viaje la convivencia era una de las mayores preocupaciones para mis amigas y para mí, ya que nunca habíamos estado tanto tiempo juntas. Al comenzar esta experiencia nos organizamos lo mejor que podíamos: la comida, las compras, la limpieza, el orden, el trato, etcétera. Sabíamos que iba a ser un desafío para todos. Nunca imaginamos lo importante que iba a ser para mí y para todos este viaje y al disfrutarlo tanto, a veces ni pensamos en lo que hacía o no mi compañera. Italia es un lugar indescriptible, es el lugar más hermoso que conocí: su cultura, su comida, sus calles y sus monumentos te hacen querer quedarte ahí para siempre. Siento que no pude haberlo disfrutado más: reí, lloré, bailé, canté, aprendí. Traté de vivir cada día a mil porque eso es lo que me hizo darme cuenta de este viaje: lo que vale es disfrutar y no preocuparse por cosas ‘tontas’, sino vivir todo sintiendo mucho y disfrutando cada momento. Por eso este viaje fue, es y será tan importante y asombroso para todos. Nos ayudó a darnos cuenta de lo que es vivir y disfrutar”. Giustina Carli Compagnucci. 

“Un viaje, una experiencia, una historia que construimos durante un mes. Mes en el que discutimos, convivimos y entre todos formamos cada recuerdo que nos quedará para toda la vida. La rutina de cada semana: escuela, almuerzo, salida, excursión y volver tarde es algo que no vamos a volver a vivir, pero siempre recordaremos. Cada excursión larga, cada caminata por Recanati, cada cena con mis amigos, cada charla con cualquiera de los profesores y cada momento compartido hizo que esta experiencia sea única e inolvidable”. Clara Ambrosino Castillo.

“El viaje a Italia fue una experiencia verdaderamente inolvidable. Cada ciudad fue un descubrimiento, pero Roma y Venecia se quedaron con parte de mi corazón. En Roma, caminar y ver el Coliseo y La Fontana di Trevi fue algo mágico, como si el pasado se mezclara con el presente. Y Venecia, con sus calles, las góndolas y las risas compartidas con mis amigos fue un sueño. Pero si hay un lugar que recordaré con cariño especial es Recanati, la cittá dell’infinito. No fue solo la ciudad en la cual estudiábamos italiano, si no que fue el lugar donde vivimos el día a día de esta experiencia. Allí me sentí feliz y acompañada, compartiendo momentos simples que terminaron siendo algunos de los más valiosos. Recuerdo los mates compartidos mientras caminábamos mirando y apreciando las colinas que creaban un bellísimo paisaje. Y cómo olvidar las noches en el pub llenas de risas y conversaciones que hoy son de mis mejores recuerdos. En fin, este viaje no solo me permitió conocer una nueva cultura sino también me regaló recuerdos y amistades que hicieron que todo fuera más especial”. Isabella Oggero.

“No sé ni cómo describir este viaje. Yo diría que fue un sueño. Estuvimos un mes en un país hermoso, viviendo solo con nuestros amigos, viéndolos todo el tiempo, hablando otro idioma y siendo independientes. Esta experiencia me marcó para toda la vida, me llenó de recuerdos inolvidables y generó vínculos inquebrantables. Creo que solo quienes fuimos parte podemos entender lo que se siente estar allá: levantarnos a las cinco de la mañana para conocer ciudades nuevas, los viajes en colectivo, los pub, las pijamadas, las charlas profundas, los atardeceres, las caminatas y podría seguir, pero le haría muy larga. Me guardo todo esto en el corazón, para revivirlo todos los días y acordarme de lo felices que fuimos Italia. No fue solo estudiar, visitar ciudades y recibir el diploma, fue uno de los mejores meses de mi vida en el que comprendí lo afortunada que soy. No solo por haber podido viajar y conocer, sino también por los amigos que tengo, que son los mejores personas que conozco, los más buenos  graciosos y que se volvieron mi familia con el paso del tiempo”. Helena Fleischer.

“El mejor viaje de mi vida en seis palabras. Nunca pensé que iba a describir un viaje así, lleno de anécdotas y cosas en las que pudimos aprender mucho. No estaba con los chicos en el mismo edificio y eso no estuvo tan bueno, aunque pasábamos más de la mitad del día afuera la ciudad. Una ciudad tan linda, tranquila y con tanta paz. Salíamos a tomar mates a un lugar desde donde se veía todo Recanati. La escuela re linda, hasta la profes que nos tocó era muy buena. Desde que llegamos hasta el sábado de regreso,  todo se pasó en un abrir y cerrar de ojos. Aprendí mucho de la conveniencia, voy a recordar para siempre Roma y nuestra última noche en Italia”. Sara Sammartino.